En el transcurso de la vida la circulación de la sangre va depositando una serie de sustancias produciendo a la larga el endurecimiento de las arterias que, unido a otras circunstancias, ocasionará la elevación de la tensión arterial. Con el ejercicio de dilatación y contracción, esos materiales se soltarán y serán eliminados a través de la orina con lo que se habrá obtenido, entre otros beneficios, la mejora en las condiciones físicas del usuario.